“Acusados” de “Dañar y Perjurar” la inteligencia del espectador
Eneko Ruiz 29 enero 2009
Estamos cansados de oír a organismos como la SGAE numerosas críticas contra los “ataques hacia la propiedad intelectual”, pero la ficción televisiva española se ha librado siempre de toda crítica pública aún basándose descaradamente y constantemente en series estadounidenses. El caso de Acusados es todavía más sangrante, al nivel de lo que hiciera Ellas y el Sexo Débil con esas secuencias retocadas con silicona nacidas en Mujeres Desesperadas.
Desde que leímos el argumento, ya nos olimos algo de esto, pero yo personalmente seguía con la esperanza de ver algo diferentes, además protagonizado por la siempre excelente Blanca Portillo. En la primera secuencia del primer episodio, las peores sospechas quedan claras con una esclarecedora carta de presentación.
No sólo la historia comienza con una dura y manipuladora fiscal que contrata a un joven y prometedor abogado porque sabe que posee algo que puede ayudar a su equipo en un caso contra un poderoso empresario con mucha mierda a sus espaldas; sino que la serie también arranca con una mujer “dañada” en un flash-foward cuyo transcurso se irá intercalando a la trama central. Precisamente esa escena tiene planos calcados a los protagonizados por Rose Byrne en Daños y Perjuicios, con una Silvia Abascal sujetando el cuchillo en una postura clavada. No se intenta ocultar y, de hecho, se utilizan los mismos tonos para diferencias estos saltos, pero la verdad es que no hay color.
Detalles como los de que Glenn Close compraba un piso “maravilloso” a los novios de la serie original y Portillo haciendo lo mismo en ésta, son bastante destacables. Un grupo de víctimas civiles metidas en un juicio, jueces comprados, mensajes en la nevera, líneas difusas entre los buenos y malos, y hombres misteriosos que persiguen por la calle a los protagonistas, son elementos recurrentes que aparecen en ambas producciones.

En otro orden de cosas, Joseba Apaolaza interpreta a un personaje calcado al Tate Donovan de Damages, mano derecha de Hewes/Ballester que ayuda a la jefa a llevar a buen puerto los complicados casos. El confidente y compañero de Coronado (antes abogado, ahora guardaespaldas), por su parte, es también calvo, atormentado y aparentemente cansado de todo lo que han hecho hasta ahora. Viendo al Zeljko Ivanek made in Spain, tampoco hay color.
La serie es entretenida y supera a la calidad media de los dramas españoles, pero a mi no me engañan y no les voy a seguir el juego. La copia descarada se sirve en plato frío y ,al parecer, la creatividad se vende a un precio muy barato.
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Sé que muchos no habrán visto en España Daños y Perjuicios, pero para eso también escribo el artículo, para emendar el error pues al que le guste Acusados, le gustará Damages y descubrirá una gran serie. Creo que hay que aprender a ver la tele, para que los programadores y creativos españoles aprendan a tratarnos.
En cuanto a los ingleses, esto derivaría en temas sociológicos para resumir tienen más respecto a la ley y una educación distinta a los españoles.
Esto lo escribí hace tiempo y es cuenta de donde copia El Internado
http://www.telelocura.com/144/las-influencias-del-el-internado.html
No te enfades tanto, la televisión generalista la ve un tipo de persona que no sabe ni siquiera que existe algo que se llama cable en Estados Unidos y por eso los jefazos se aprovechan y copian de todo, si has mirado el enlace que te dejo, también plagian Lost que, se supone más conocida.