3 mayo 2017 Crítica, Internet, Profesionales, Series

Las chicas del cable, Velvet en los años 20

Las chicas del cable toma el molde Velvet y se sitúa cuatro décadas antes en la misma localización la Gran Vía madrileña. Esto se entiende mucho mejor cuando Ramón Campos, el creador y productor ejecutivo de la serie de Netflix declara que el servicio de series y películas en streaming les pidió precisamente eso que les dieran algo como Velvet y dicho y hecho.

Netflix se dio cuenta de que Velvet se acababa y decidieron que querían su propio Velvet. Ahora en lugar de unos grandes almacenes y modistas tenemos el edificio de Telefónica donde las protagonistas, con distintas motivaciones, trabajan como telefonistas para salir adelante.

Las chicas del cable, Velvet en los años 20

Pasamos de Paula Echevarría, una actriz tremedamente mediática a otra que no se queda a la zaga: Blanca Suárez que completa su labor en cine y televisión con trabajos publicitarios y frecuentes portadas en revistas y que cuenta con 1,3 millones de seguidores en su cuenta de Instagram. Está acompañada por varios rostros muy conocidos en la ficción española Ana Fernández (Los protegidos), Maggie Civantos (Vis a vis) -estupenda como la sufridora Ángeles-, Nadia de Santiago (Amar es para siempre), Ana Polvorosa (Aída), Concha Velasco (Gran Hotel) y entre los chicos Yon González (Bajo sospecha), Martiño Rivas (Sé quién eres) y Sergio Mur (El Señor de los Cielos).

A la presencia de Blanca Suárez se suma la de Yon González (el Miguel Ángel Silvestre de esta ficción), ambos actores junto a Martiño Rivas coincidieron cuando daban sus primeros pasos en el mundo de la actuación en la serie El internado. El triángulo que forman los tres es sin duda otro de los atractivos de la serie.

Prometía mostrar a cuatro mujeres que desean ser libres y lanzaba un mensaje feminista que era demasiado prometedor para ser cierto. Tras ver el primer capítulo, todo se queda en puro artificio para mostrar las mismas historias que se reflejaron en Velvet. Así que el veredicto está muy claro, si te gustó Velvet, debes verla, si Velvet no era de tu gusto, seguramente Las chicas del cable no te aporte demasiado.

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