7 septiembre 2011 Internacionales, Nueva temporada, Profesionales, Series

¡¡¡SPOILERS!!! para los que no vayáis al ritmo con respecto a la emisión en Estados Unidos. La cuarta temporada de True Blood nos ha mostrado otra cara de Eric Northman. Al principio resultaba chocante ver al cachas y enorme Alexander Skarsgård, transformando al cruel y despiado vampiro nórdico en un “tontito” con colmillos, sin cerebro, inocentón, aunque con la capacidad para matar en un rápido movimiento, pero a todo se acostumbra un espectador entregado a la serie de Alan Ball.

La malvada de la temporada, la médium Marnie junto con el poder del espíritu de la bruja de Logroño, Antonia, consiguió dejar “inactivo” a Eric Northman. Ella le borró todos sus recuerdos y le dejó desvalido como si fuera un bebé de 1.94 metros de altura. El atractivo vampiro tuvo la suerte de ser recogido por Sookie que le trató con delicadeza, ya que no recordaba ni su pasado, ni a su querido “maker”, Godric, ni a Pam, nada de nada. Por supuesto, su furia asesina se había ido y sólo aparecía su instinto cuando tenía hambre o para proteger a Sookie o servir a su rey, Bill, a quien obedecía de manera muy mansa.

Si lo anterior, no fuera suficiente el Eric desmemoriado, aparecía sin ropa, ¡Dios bendiga a Alan Ball! y Sookie le daba lo que tenía más a mano la ropa de Jason. De pronto, el vampiro se convertía en un tonto de manual, vestido como un deportista de instituto y con la mirada entre perdida y alelada. Skarsgård lo borda y acabamos tomando mucho cariño al Eric “lento”.

Sin embargo, la que más cariño le toma es Sookie que se enamora de este nueva versión de Eric. Podemos entender que la camarera pueblerina que tiene un don que no le hace encajar con los habitantes de Bon Temps, vea en el nuevo vampiro, una versión sobrenatural de su hermano Jason. Es decir, el tipo de chico con el que hubiera estado destinada a casarse sino fuera especial y sintiera una atracción desmedida hacia los vampiros.

En capítulo noveno, Sookie consigue con su poder “luminoso” incontrolado, hacer que Eric recupere sus recuerdos. De nuevo, regresa el malvado vampiro nórdico milenario y desaparece su estúpida vestimenta para volver a lucir totalmente de negro y aterrorizar a quienes tiene a su alrededor. Sin embargo, no se le olvida lo que ha sentido por Sookie durante el tiempo que le fue robada su “personalidad”. ¿A quién preferís al Eric inofensivo y romántico o al Eric, que arranca un corazón como si tal cosa y chupa su sangre? A mí me gusta más el segundo, sin duda.

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Comentarios

2 comentarios
  • Emilia

    Estuvo sensacional esta temporada de True Blood, me encantó eso de la dualidad de Eric, que tuviera el romance con Sookie y hasta cierto punto que ella lo dejara. Las brujas como enemigas viejas en True Blood fue algo sensacional. Espero que la quinta temporada venga igual de buena!

  • maria

    El personaje de este actor dentro de la serie fue impactante, creo que todas queríamos un eric a nuestro lado, era sensual, valiente, inteligente en fin tenia todas las cualidades de un hombre casi perfecto, por ello true blood, es una de mis series favoritas porque cada personaje es tan completo que es casi imposible no enamorar se de ellos

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