13 febrero 2017 Docu Reality, Profesionales, Programación

Kike Sarasola pernocta en una habitación encantada mañana en Este hotel es un infierno

Kike Sarasola pernoctará en una habitación encantada mañana, martes, 14 de febrero, en Este hotel es un infierno en DMAX a partir de las 22:30 horas. Un enclave idílico de la sierra de Cazorla será el destino del empresario que se alojará en el Hotel Plaza Manjón de Villanueva del Arzobispo (Jaén) para vivir una experiencia extrasensorial. Entre los múltiples problemas que amenazan la subsistencia de este establecimiento con 30 años de historia, está el de albergar una habitación en la que se suceden los fenómenos paranormales.

El hotelero tendrá que pasar una noche en una estancia que esconde una historia inquietante: un hombre murió mientras se alojaba en el establecimiento y, desde entonces, los clientes que se hospedan en la habitación 132 aseguran que por las noches se escuchan ruidos y ocurren fenómenos extraños. Pero los fantasmas no son los únicos retos que tendrá afrontar Kike para devolver al Hotel Plaza Manjón el brillo de antaño.

Este establecimiento situado en un entorno privilegiado está viviendo su peor momento debido a la deficiente gestión de su dueño, hijo de los fundadores del hotel, que culpa de la mala marcha del negocio a la actitud del personal, compuesto mayoritariamente por mujeres. Mientras acusa a sus trabajadoras de falta de profesionalidad por el mero hecho de ser mujeres, ellas le acusan a él de falta de liderazgo y responsabilidad en su propio negocio. Javier, dueño y gerente del hotel, no controla ni los libros de cuentas, ni las reservas, ni los horarios de sus trabajadoras.

“A pesar de haber pasado allí una de las noches más inquietantes de mi vida, el Hotel Plaza ha sido uno de los grandes descubrimientos de la temporada. Es un hotel maravilloso situado en un entorno espectacular por lo que, si ponen en práctica los consejos que les damos en el programa, estoy convencido de que saldrá adelante”, comenta Sarasola que comprobará que este hotel vive entre las constantes discusiones entre la cocinera y la camarera del restaurante, en el que llegarán a volar los platos, y la total descoordinación entre el personal de recepción y el servicio de limpieza de las habitaciones.

Fuente | Foto | DMAX

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