13 enero 2016 Crítica, Nueva temporada, Profesionales, Programación, Series

La segunda temporada de Bajo sospecha comienza prometiendo

La segunda temporada de Bajo sospecha comenzaba ayer con un elenco, prácticamente renovado por completo, y que, en global, mostraba un tono interpretativo mejor que en la primera entrega. Tras la eliminación del personaje de Blanca Romero, Laura, la serie completaba su unidad policial con el ascenso de Vicente Romero, Vidal, y sobre todo con la incorporación del actor francés, Hugo Becker, que encarna al inspector Alain Juillard.

La serie arrancó como lo hizo la primera temporada, mostrándonos una imagen idílica de un grupo humano que no mantiene un relación precisamente perfecta. Entonces era la familia Vega de Cienfuegos y ahora nos muestra a los empleados de la Hospital Policlínico Montalbán en Madrid. Se produce una asesinato y el inspector Casas, Lluís Homar, encomienda la misión de infiltrarse a su hijo Víctor, Yon González. El patrón es el mismo que se complica, pues además del asesinato de una enfermera (Ingrid Rubio), anteriormente había desparecido otra empleada Catherine Le Monnier (Leticia Dolera).

Una sorpresa se descubre pronto y no, no son los secretos que ocultan todos, sino el hecho de que la Policía francesa también tiene un agente infiltrado, Alain, que se hace pasar por un médico forense. Lo cierto es que la química entre Víctor y Alain es evidente y no se echa de menos a la triste Laura en ningún momento. A esto se une que Vidal ha adquirido mayor protagonismo y es el que pone el punto costumbrista, siempre fuera de tono y creando un contraste que agrada, pero que podría llegar a cansar si abusan tanto como en el capítulo inicial en los siguientes. Sí, nos habéis vendido que es un pesado y que no para de hablar, pero ¡cuidado con la dosis!

El hospital está lleno de caras conocidas que en esta serie forman parte de un elenco coral, pero que llevan algunos protagonistas a sus espaldas… Concha Velasco nunca está de más, moviendo los hilos en el centro hospitalario; imponiéndose como actriz y personaje y acompañada de Gonzalo de Castro, Luisa Martín, José Luis García Sánchez, Olivia Molina, Unax Ugalde, María Botto, Marcial Álvarez o Israel Elejalde.

El capítulo en sí no aportó nada que no esperásemos como espectadores de la primera temporada. El patrón se repitió casi exactamente, eso sí mostró un elenco más pulido y un caso, a priori, interesante, o mejor dicho prometedor. Es decir, se esperan puntos de giro inesperados y todos esos elementos imprescindibles que hacen que te enganches a una serie y la veas semana tras semana.

Su regreso perdió seguimiento y es lógico. El caso es nuevo, aunque los espectadores ya tenían una referencia sobre ella, además competía contra Gran Hermano VIP 4: Límite 48 horas y ahora el reality show, en su arranque, está muy fuerte. Sin embargo, consiguió liderar en su franja de coincidencia.

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