3 julio 2017 Programación, Reality show, Telecinco, TV y sociedad

Supervivientes 2017: María Lapiedra; Lucía y Kiko en armonía y los nominados juegan sus cartas

Ayer en Supervivientes: Conexión Honduras se desveló que María Lapiedra se transformará en un fantasma del futuro; mientras se vio que Lucía Pariente y Kiko Jiménez conviven en armonía en la Casa del árbol y los nominados juegan sus cartas para evitar ser el expulsado del jueves que viene.

La colaboradora de Cazamariposas María Lapiedra es el fantasma del futuro que se marchará a Honduras para convivir a partir del jueves con el concursante que se quede en la Casa del árbol. De esta manera la catalana es la primera concursante confirmada para la edición de 2018. “En esta semana sabré lo que me espera el año que viene”, comentaba la protagonista que explicaba que llevaba dos años deseando ir.

Supervivientes 2017: María Lapiedra; Lucía y Kiko en armonía y los nominados juegan sus cartas

Mientras en la Casa del árbol, Lucía Pariente, la fantasma del pasado, y Kiko parecen haber firmado la paz. “Me caíste muy bien al principio pero se torcieron las cosas”, confesaba el novio de Gloria Camila. Ante esto la madre de Alba Carrillo contaba que las cosas se “torcieron” fue porque se dejó “envenenar”. El extronista analizaba que Leticia Sabater fue un lastre y que sus formas no fueron las más adecuadas.

Los nominados se enfrentan a una complicada expulsión jugando sus cartas. Juan Miguel le echaba en cara a Alejandro los dos votos que le dio el jueves. “Una persona con mis votos no quiero que me vote a mí, me parece muy deshonesto”, aseguraba y le recriminaba estar en la cuerda floja. En cuanto a Laura Matamoros y Alba Carrillo se veían unas imágenes en las que ayudaban a José Luis y se preocupaban de que no cogiese frío porque este había salido a pescar desoyendo sus consejos.

Todo indica que la carta que Kiko Matamoros envió a su hija y la presencia de su hermano, Diego, ha reconducido la actitud de la joven. Entre las palabras que le escribía su padre estaban estas: “La victoria puede ser una derrota íntima si se acompaña de actitudes indeseables. En este sentido debes entender que, tanto en el día a día como en el concurso, el respeto, la solidaridad y el agradecimiento son indispensables en nuestras relaciones con los demás; ni todos en la vida tenemos las mismas oportunidades, ni debes olvidar los gestos y el apoyo recibidos de nadie”.

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *