
El título del post es redundante, ya que los zombies están muertos, sin embargo en el capítulo de estreno de la tercera temporada el grupo de supervivientes dejó a muchísimos de ellos fuera de combate para siempre y se llevó de calle a la audiencia en Estados Unidos. No en vano, como nos anunciaron al final de la anterior temporada y en diversas promos, llegaron a una prisión donde había un poco de todo. Como podéis ver en la imagen superior, los zombies policías antidisturbios resultan especialmente llamativos.
La serie es buena, más aún después de todo lo que he tenido que ver este otoño -estrenos 2012-2013-, pero nos habían prometido mucho y esperaba algo más de este capítulo de inicio. Como os he ido comentando a lo largo del tiempo, la segunda temporada me pareció aburrida con tres o cuatro momentos de tensión, pero por lo demás podría haber sido “La casa de la pradera” rodeada de zombies.









