
J.J. Abrams junto al creador de Sobrenatural Eric Kripke ponen en marcha otra serie de la que tienes la sensación de que en los últimos tiempos se han hecho muchas y que te suenan a algunas otras como a las canceladas Flashforward, Terra Nova, Jericho, por supuesto a Perdidos y también un poco a de The Walking Dead, aunque sin los zombies, la parte más interesante.
Está claro que casi todo está inventado y que después de ver muchas series todas te llevan a otras en sus influencias, pero eso se subsana, logrando encontrar algo, un punto que la convierta en “original”, el motivo que haga que los espectadores se decidan por esta ficción y dejen a un lado a la numerosas propuestas que se agolpan en la parrilla americana convencional y las cadenas de cable.




