
Ayer estrenaba Cuatro, Soy adicto, un nuevo contenido para su noche de los viernes que venía a sustituir a Hermano Mayor -que ha cosechado unos resultados excelentes, sobrepasando frecuentemente el diez por ciento de share-, sin embargo, el espacio presentado por Quico Taronjí no llegó a estas cuotas, si bien se situó por encima de la media de la cadena con 1.205.000 y 7,7%.
Una emisión bien montada, con un ritmo narrativo bueno y una banda sonora excelente y que cuenta con unos protagonistas, las personas que quieren rehabilitarse, interesantes y muy reales. El exceso de realidad en sus testimonios, la desesperación en sus palabras y el discurrir de sus vidas hace que los “actores” de este programa sean muy buenos, como también lo son sus familiares como secundarios y espectadores de la destrucción de sus hijos, hermanos, novios, sin que nada de lo que ellos hicieran fuera suficiente para que abandonaran su adicción.


