
Esta mañana nos enterábamos de que tres caballos habían tenido que ser sacrificados tras sufrir sendos accidentes durante la grabación de la serie de HBO, Luck. La tercera muerte ha sido la gota que ha colmado el vaso de los despropósitos y han hecho que en primera instancia, la cadena decidiera paralizar el rodaje con animales, pero la asociaciones animalistas en Estados Unidos habían puesto el grito en el cielo y no se conformarían con tan poco.
PETA pedía la cancelación de la serie y lo ha conseguido. Un comunicado emitido por sus productores ejecutivos, David Milch y Michael Mann junto con HBO explicaba que habían decidido finalizar la producción de la serie, lo que se traduce en su cancelación.








