
Los ejemplos de niños-actores devorados por la fama son numerosos a lo largo de la historia. Este mismo año, hemos visto como tras cumplir 18 años, la chica Disney Demi Lovato tuvo que ser ingresada por problemas físicos y psicológicos y Miley Cyrus, tras la separación de sus padres, ha iniciado un camino de rebeldía que no sabemos adónde la llevará. Otro caso es el de Taylor Momsen -Jenny de Gossip Girl- que culpa a sus padres de su lado oscuro y solitario por quitarle su infancia.
Tampoco han estados exentas de problemas Mischa Barton, que en 2009 eran ingresada en un centro psiquiátrico y que ha tenido desórdenes alimenticios. Hace unos días confesaba que había sufrido mucho siendo una niña, algo parecido le pasaba a Candace Cameron Bure, hermana de Kirk Cameron y protagonista de Padres Forzosos que cuenta su historia en su libro Reshaping It All.









