
La entrevista de Mercedes Milá ha desvelado que tras la malhablada rusa Tatiana existe una gran persona que ha tenido la virtud de disculparse por algunas de sus salidas de tono en la casa, algo que la presentadora ha alabado, pues puede contar los casos con los dedos de la mano y le sobran dedos. Es tan difícil reconocer que nos equivocamos y deberíamos asumir que todos nos equivocamos a diario y mucho.
La expulsada ha entrado en plató tranquila y sin estar a la defensiva, primero ha tenido que escuchar lo mal que habla, algo que la avergonzó un poco, después ha prometido dejar de fumar y sus imágenes subidas de tono también la han ruborizado. Además, ha desmentido el asunto del bullying que afirma que vio, pero que no estuvo presente y se ha enterado de que su amiga y representante en plató Ana se había liado con Siscu.










