
Se acababa la segunda temporada de The Killing y la serie era cancelada, pero tras unos meses de incertidumbre, AMC decidía resucitarla para una tercera entrega -con un acuerdo con Netflix que la emitirá tres meses después del final de temporada en Estados Unidos. En la ficción, ha pasado el tiempo y Sarah Linden (Mireille Enos) ha dejado el departamento de homicidios y ha perdido la custodia de su hijo adolescente. Su excompañero el detective Stephen Holder (Joel Kinnaman) ha mejorado su vida y tiene un nuevo compañero. Sin embargo, el misterio de esta nueva entrega les reúne de nuevo -un asesino en serie ha estado matando a niños que viven en la calle.
“Fue como un milagro que pudiéramos regresar”, dice Veena Sud. “Me siento muy afortunada de que haya tanta gente detrás de nosotro en el regreso”, añadía. Ha pasado un año y tres meses y Linden trabaja en un ferry y tiene un amante de 25 años. “Linden y Holder no se han visto el uno al otro demasiado después de que Sarah se bajara del coche y caminara calle abajo dejando atrás su antigua vida”, explica la guionista-productora.










