21 septiembre 2017 Crítica, Estrenos, Profesionales, Series

Tiempos de guerra, una ficción hecha a la medida

Si tienes una especialidad que a los clientes de tu restaurante les encanta, ¿por qué la ibas a cambiar? Eso debió pensar Antena 3 cuando se encontró con la serie Velvet que había creado para la cadena Bambú Producciones. Durante varias temporadas sirvieron ese plato, pero a la hora de reinventarse, apostaron sobre seguro y decidieron quedarse con el molde y la receta para crear un plato similar, pero que pareciera diferente y así todos contentos.

Ya lo hizo Bambú con Netflix que quería algo como Velvet y le entregó “Las chicas del cable”. Ahora lo vuelve a repetir con Antena 3 y crea una serie que de Madrid se traslada a Melilla y que sustituye la moda por la guerra, pero las historias de fondo son las mismas y los roles que se representan también. En primer plano sitúan a una pareja de guapos como Amaia Salamanca y Álex García que antes pudieron llamarse Paula Echevarría y Miguel Ángel Silvestre y los rodean de un amplio elenco de actores, que los sostengan y hagan lo propio con la historia, con tablas y talento como Alicia Borrachero, José Sacristán, Verónica Sánchez o Miguel Rellán. Entremedias suman nuevas caras o no tan nuevas, rostros bonitos y resplandecientes, a pesar de estar en medio de un conflicto bélico.

Tiempos de guerra, una ficción hecha a la medida

La ambientación y puesta en escena es impecable y se nota la inversión realizada. Tampoco se puede objetar nada en cuanto al vestuario y el estilismo de la serie. Es sobresaliente en estos aspectos, pero una historia potente se queda en lo que se espera que sea: un producto para atraer al mayor número de espectadores posible. A pesar de que ayer Paz Padilla “amargó” la puesta de largo de la serie con su entrevista en el programa “Mi casa es la tuya” que consiguió mejor cuota de pantalla en Telecinco, Tiempos de guerra logró ser el mejor estreno de ficción de la temporada con 2.721.000 espectadores y un 17,5 % de share.

La serie se sitúa en una contexto de guerra donde un grupo de mujeres acuden a Melilla a montar un hospital y a auxiliar a los soldados españoles que luchan en África en 1921, pero por encima de los muertos, heridos -y de la sangre, muchísima sangre que no despierta ni la más mínima emoción- y del propio conflicto se da protagonismo a amores que fueron y pueden volver a ser, a amores incipientes y prohibidos, a historias familiares… Sí, son las historias universales que nos tragamos una y otra vez, pero camufladas con sutileza o dosificadas. Nos quieren hacer creer que es una historia de mujeres valientes y sin duda, dejarlo todo y marcharse hasta allí, lo fue, pero luego nos enseñan a chicas que se hacen pequeñas ante la presencia de determinados hombres y que pierden la perspectiva cuando estos entran en acción y es algo generalizado –¿romanticismo machista o retrato de una época? De esto por el momento solo se salva el personaje de Alicia Borrachero y el motivo es porque ella lucha contra algo mucho más grande (y trágico).

En este piloto se va al grano y viendo las reacciones de la audiencia en redes sociales les encanta que sea así. Está claro que Tiempos de guerra está hecha a la medida de Antena 3 y de su audiencia y les gusta, así que han conseguido su propósito.

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