Acción o personajes ¿Y tú de quién eres?

Acción o personajes ¿Y tú de quién eres?

Escrito por: Eneko Ruiz    17 mayo 2009     Comentario     5 minutos

Simplificando las cosas, hay dos maneras de hacer (y ver) la ficción televisiva, por una parte como un elemento con tramas serializadas y en la que prime la caracterización y evolución de los personajes, y en segundo lado, como un drama procedimental centrado en la acción de un episodio autocontenido y sin verdadero reflejo en el gran entramado. Ambos géneros tienen sus puntos de interés pero el televidente tiende a identificarse más por uno o por otro, y así lo demuestran las audiencias en épocas distintas de la reciente historia televisiva.

En estos momentos hay un claro ganador, el drama autoconclusivo, que llena las pantallas de series de doctores o policías con infinitos derivados, pero en los primeros años de siglo la cosa parecía querer ir por otro camino. La fama de HBO, y sus excelsas producciones, y series en abierto como El Ala Oeste de la Casa Blanca y más tarde Mujeres Desesperadas y Perdidos harían nacer un furor por las continuadas y éstas ganaron peso en una trama donde es importante cada episodio emitido.

Si algo nos deja claro cada final de Lost (y este año sobremanera) es que tenemos que tener los 6 sentidos puestos en cada uno de los detalles y mitología que rodean al relato para no perdernos. Pero vista su reducción de audiencia, parece que este fenómeno ya no convence a los espectadores tradicionales. De este modo, dramas como CSI se han expandido en franquicias y otros como NAVY (Investigación criminal) han logrado un sorprendente resurgimiento que lo ha colocado en los primeros puestos de los ratings semana tras semana. Visto este cambio de tornas, no es extraño pensar que de entre las nuevas series de las networks El Mentalista haya sido la ganadora, mientras que otras como Kings o Dollhouse no han logrado triunfar. Por su parte, la serialización ha quedado como un elemento cada vez más exclusivo del cable que nos regala joyitas como Breaking Bad, True Blood o la maravillosa En Terapia, donde las taras de los personajes y sus relatos nos trasmiten absolutamente todo y son las que de verdad nos enganchan, sin necesidad de fuegos de artificios y ni siquiera decorados distintos.

CSI intro

Tanto es así, que CBS sigue como líder indiscutible de los canales en abierto, teniendo en su parrilla la mayor colección policíaca del mundo: la franquicia CSI, NCIS (con spin-off en curso), Num3rs, El Mentalista, The Unit, Sin Rastro, Mentes Criminales, Caso Abierto... Qué duda cabe de que conocen bien su target y le entregan a granel los productos que ellos piden con los mismo tópicos y contenidos, y diferente pelaje. Un mecanismo fácil y sencillo de hacer guiones y convertir la creación en un proceso de total mercantilización de contenidos.

Pero en pleno siglo XXI, hay otra variable que analizar: Internet. Mientras que la audiencia televisiva llega muchas veces al televisor por casualidad o rutina, el “internetero” (o bajo demanda como ya ofrecen algunas redes estadounidenses) elige lo que quiere ver a la hora que quiera, por lo que tienen el poder de seguir una producción serializada o de ver varios episodios en cadena, sin interrupción o espera. Éste es el público que se engancha, y éste es el público que (aunque todavía no demasiado contemplado) ha logrado salvar productos como Jerichó y aparentemente Dollhouse. Éste es el que marcará el futuro audiovisual, y el que, a su vez, ordenará mucho más a las cadenas de televisión, porque su elección individual les otorga poder, y sus visionados ya comienzan a ser parte importante del resultado global.

Es verdad que yo no soy seguidor de los dramas autoconclusivos, que aunque (algunos) tienen todo mi respeto y contemplo sus cualidades, no me acaban de enganchar. Si algo me gusta de una serie es ver la evolución de personajes y poder conocerlos en todo su ser, más allá de lo que hagan o los casos a los que se enfrenten. Lo que de verdad me engancha es conocer a estos personajes y envolverme con ellos de tal manera que anticipe sus distintas decisiones ante una situación concreta. Me gustan las conexiones entre episodios y me encanta que se recuperen tramas inconclusas para premiar a los que somos fieles espectadores. Por ello también, creo que procedimentales como House han ido un pasó por delante a medida que crecían, logrando que su protagonista sea el verdadero motor y dejando en un muy secundario plano el “caso de la semana”. Algo parecido ocurre con Fringe que, cuando de verdad ha mostrado sus cartas sobre el misterio central, es cuando ha evolucionado y se ha creado una identidad propia y personal.

Creo que la evolución y la interiorización de los caracteres en nuestro ser es una de las cualidades que hace diferenciar a la televisión del cine, gracias a su mayor duración, por lo que debería ser aprovechada. Eso sí, para conseguir esto no sólo se necesita una buena imaginación y conocimiento de tus creaciones, sino que hace falta hacer especial hincapié en los diálogos, elemento que será los que realmente defina todo sobre los protagonistas y, además, sepa tratar al espectador con inteligencia.

¿Y tú de quién eres?


un comentario

  1. Elisa Blanco dice:

    Muy bueno. A mí me gusta tanto Lost, como 24, Mujeres Desesperadas o Gossip girl.

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