El mal ejemplo de Sálvame con los tests de inteligencia

El mal ejemplo de Sálvame con los tests de inteligencia

Escrito por: Maite    18 enero 2013     3 Comentarios     2 minutos

En las últimas semanas, Sálvame ha hecho un espectáculo de algo tan humano como un test de inteligencia. Todos los colaboradores se han sometido a una prueba para saber su nivel de cociente intelectual. Lejos de quedar en la intimidad ese dato, a partir de allí, lo que se hacho es organizar una lista de listos y tontos, como si el valor de las personas se midiese únicamente en base a su capacidad intelectual o como si hubiese que humillar a alguien por ser menos listo.

Ya se sabe que Sálvame aborda todo con humor, sin embargo, la línea que separa el humor de la humillación es muy pequeña, especialmente, en un programa que se emite en horario infantil y donde se lanza un mensaje tan poco adecuado a los niños. Ya se sabe que en todos los sitios ha habido un listo de la clase y otra persona, que a lo mejor por ser más torpe, era objeto de burlas y humillaciones.


Lo más sorprendente de todo esto es que Irene, la psicóloga sea quien permita que se frivolice de esta manera con unas pruebas de inteligencia. O incluso, quien olvide que Daniel Goleman ya mostró que la inteligencia emocional es la que de verdad determina el éxito de una persona en su carrera profesional porque las habilidades sociales, el conocimiento de uno mismo y la empatía son fundamentales. O que incluso, hay autores que hablan de las inteligencias múltiples.

En Sálvame, lo que se ha hecho es señalar con el dedo a quienes, según esta prueba, son menos inteligentes y en el plató se han escuchado palabras tan poco constructivas como “lerdo”. Cuando se etiqueta a las personas, lo que se hace es limitarles mucho más porque al final, las personas terminan creyendo aquello que se dice de ellas.

Página Oficial | Telecinco


3 comentarios

  1. Cotillera profesional dice:

    Dudo mucho que los niños vean “salvame”

  2. David dice:

    Estoy de acuerdo en lo de que se frivolizó el tema pero en mi colegio se burlaban, como casi todos del listo y “empollón” más que nada. Aparte Daniel Goleman es otro farsante más, esclavo de los valores establecidos, aunque tuviera algo de razón. El éxito profesional tampoco es lo más; conozco a demasiados exitosos en su trabajo que son verdaderos desgraciados; tienen algún miedo o frustración del que se esconden en su tabajo y crece por dentro como un cancer. La empatía como se entiende ahora es un error, útil para un mundo basado en el comercio obsesivo pero no para entender al otro profundamente. Hace falta un test de inteligencia vital.

Deja un comentario

Parece que tienes habilitado AdBlock.

La web podría no funcionar bien
si no lo deshabilitas.