9 enero 2012 FOX, Internacionales, Nueva temporada, Profesionales, Series

Cuando Ryan Murphy anunció que este año, en su tercera temporada, muchos de los miembros del coro de Glee se graduarían, sorprendió a los seguidores, los actores (que se vieron de patitas en la calle) y, probablemente, también a algún que otro ejecutivo de Fox. Pese a que parezca el paso lógico de un drama alrededor de un instituto de secundaria, los guionistas tienen una tarea homérica frente a ellos, en la que deberán analizar qué personajes pueden mantener (y cómo) y cuáles deberán despedirse de la serie.

Una de las posibilidades de las que se habló en su momento fue enviar a Chris Colfer, Lea Michele y Darren Criss a Nueva York (como ya anticipaba una de las tramas de la temporada) a buscarse la vida estudiando para aterrizar en Broadway. La idea, sin embargo, ha acabado en el cubo de la basura (quizás por parecerse demasiado al planteamiento de Smash de NBC) y los productores ya comienzan a plantear una nueva resolución con la que logren mantener a, al menos, parte del reparto original.

Tanto Michele (Rachel Berry) como Cory Monteith (Finn Hudson) y Colfer (Kurt Sutter) han confirmado que estarán en la cuarta temporada, pese a que ya sean graduados. Por suerte del destino, y alguna triquiñuela de los guionista, los estudiantes podrán quedarse al menos un año más, mientras que los actores buscan un nuevo trabajo regular. Según los intérpretes, Ryan ha dado con una idea “revolucionario, brillante y rompedora”, una fórmula que les dará espacio para crear “una serie dentro de la serie”, que se irá deslumbrando en los próximos episodios. No obstante, y pese a que alguno probablemente repita curso, ellos no seguirán dando clases en el McKinley High, por lo que tendrán que ser sustituidos por nuevos miembros para el Glee Club, y la cantera es muy amplia.

Además de los nacidos en el reality de competición The Glee Project, como Damian McGinty y Lindsay Pearce (que ya han aparecido en la serie), la cuarta temporada podría ascender a calidad de regular a Grant Gustin, el Warbler que está dando algún dolor de cabeza a la relación entre Kurt y Blaine. Lo que está claro es que Glee está obligada a dar un giro de 180 grados, para bien o para mal.

Vía | The Hollywood Reporter

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